Y nuevamente aquí estoy.
Parece que 60 días no bastaron.
Quizá 60 lunas no hayan sido suficientes.
Seguro estoy que 60 semanas, 60 meses o 60 años no bastarían nunca.
Con ella nunca nada será suficiente.
Todo es ella; ella es todo; y aún así no es suficiente.
Nunca bastará lo que diga o haga.
No estaré satisfecho con todo.
Ella lo merece; eso y más; por ello nunca nada será suficiente.
Nunca, nada.
Y aquí estaremos día tras día, semana a semana...
Mientras haya tiempo, mientras haya vida...
No hay comentarios:
Publicar un comentario